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Biografía

Nací en Alicante, un 17 de Julio de 1980, a las dos de la madrugada. Soy el único varón entre mis dos hermanas mayores (Natalia y Laura) y mi hermana pequeña Paula.

He vivido casi toda mi vida en Alicante ciudad, en un piso amplio en el barrio de Benalúa. No es la panacea pero por lo menos no es un barrio muy problemático (exceptuando la Torrot que me mangaron unos gitanillos). Mis aficiones hasta el instituto fueron el Lego, los clics de Playmobil, las canicas, peonzas, los cromos, estampas (Diario 16), dibujos de manga, el tae-kwon-do, un poco de futbol, un poco de piano, las consolas (atari, spectrum y megadrive) y los ordenadores (amstrad varios y commodore 64 y amiga). En el apartado de las dos ruedas, recuerdo con especial cariño un kart de pedales que llego a ser una extensión de mi cuerpo, una Motoretta y una Torrot, con la que apropellé a un vecino y hacia unos buenos caballitos.

De adolescente empecé a interesarme por los videojuegos, las maquinas recreativas y los piratillas de barrio. ¿Cómo no? En los años 80-90 fue el boom de los videojuegos y a mi me pilló de lleno. Tengo miles de anécdotas de aquella época y en cierta manera, esas experiencias han sido el caldo de cultivo de lo que ha terminado siendo mi trabajo actual.

Tuve que aguantarme hasta los 17 años para poder comprar mi primera moto: una Yamaha TZR80RR de 74c.c. Comprada de segunda mano con 2.000Km. Una pequeña-gran moto con la que he aprendido mucho y con la que casi me mato en varias ocasiones. Llegué a hacer 30.000Km con ella. Iba al instituto y hacia algún pequeño viaje por la provincia de Alicante. Además, tengo que reconocer que siempre la llevaba al máximo de revoluciones (un poco macarrilla si que era) y la moto ha aguantado mucho más de lo que esperaba. Como los buenos macarrillas (los pata negra), desarrollé el gusto por sacarle un par de caballos más al ya estrujado de por sí, motor de la "TéZeta", con lo que me fui a trabajar un verano en un invernadero de rosas para poder comprarle el TAVI de turno a la motito. Acabé desmontándola hace poco para desguazar el chasis y poder conseguir algo de pasta para comprar la nueva Yamaha Teneré. RIP Patrañer (...).

Las bicicletas de montaña también se pusieron de moda en los años 90 (la mía la conseguí con la enciclopedia) y con mis amigos hacíamos bastantes salidas por el campo y a dejarnos los pulmones subiendo algún puerto de montaña. Recuerdo que una vez, al pegar un salto, perdí el control y acabé cayendo con mis "scroticos" encima de la barra central... Vaya escenita. Estuve meando sangre varios días. También recuerdo que con una bici de paseo (de esas viejas que están en la casa de campo) hice un caballito y la rueda de delante se salió justo en ese momento, con lo que no me quedó otra que aterrizar a pecho descubierto contra el caminito de piedras. Me quedé como una sobrasada con piedrecitas incrustadas...

Otras de mis actividades deportivas en la época de adolescente fueron el skate y el futbol, aunque también me gustaba probar cualquier cosa que se presentara: la pesca, el ski, el ping-pong, tenis, voleibol, el billar, los dardos, balonmano, baloncesto,... destrozar hoteles, tirar bombas fétidas, quemar las sábanas de la vecina con petardos, tirar globos de agua a la gente, romperme varias veces los brazos,... En general tenía muchas inquietudes por poner a prueba las leyes físicas en mi entorno y en mi cuerpo. Un primo desequilibrado y sus amigos semi-delincuentes no ayudaban a mantener la paz por mucho tiempo. Al menos en el cole me portaba bien.

Cuando finalicé el instituto, en 1998, empecé a trabajar y entré a estudiar informática en formación profesional y más tarde, en el año 2000 ingeniería en la universidad (no he parado de estudiar, pero no tengo prisa por terminar). A partir de ese momento, mi vida empezó a tomar un rumbo diferente a lo que yo consideraba "normal". Empecé a sentir la necesidad de viajar y conocer otras culturas. Mi primer viaje largo fue con veinte años a EEUU durante un mes. En el 2002 me fui a estudiar a Barcelona durante un año y luego a trabajar a Madrid por dos años. En ese periodo aproveché para viajar un poco por Europa con amigos y establecer las bases de lo que sería mi futuro estilo de vida.

Los viajes por Asia

Cuando volví a Alicante en el año 2005, después de mi etapa en Madrid, decidí marcharme con mi pareja a Filipinas (su país natal). Era la primera vez que viajaba a Asia y a un país en una situación económica poco favorable. Al principio tuve un fuerte shock cultural, pero fue una experiencia excepcional y muy intensa. Tuve la oportunidad de aprender lo realmente importante que es integrarse en todos los sentidos con la cultura y las personas del país al que viajas. Cuando fui capaz de ver la diferencia entre el turismo y lo que es viajar y vivir en otro país, es cuando sentí que mi sabiduría interior empezaba a crecer de forma exponencial. Valores como la tolerancia, el respeto, la comprensión y la empatía, se acentuaron en mi carácter de forma natural, sin ningún esfuerzo. Después de ver con mis propios ojos la dureza de la vida para algunas personas, ya no me hacían ninguna gracia las bromas racistas y las conductas discriminatorias contra inmigrantes. Por esa razón recomiendo a todos los occidentales o europeos que vivan una experiencia así. Oriente tiene mucho que enseñar a occidente y para poder llegar al cambio de consciencia que tanto le hace falta a la humanidad, hay que esforzarse, hacer frente a los miedos y lanzarse a la aventura de conocer otras culturas.

Posteriormente, en el año 2007 tuve la oportunidad de volver a viajar a Filipinas y a Corea del Sur. Fue entonces cuando se despertó mi interés por Japón y digo "despertó" porque en el fondo siempre había tenido multitud de inquietudes relacionadas con la cultura japonesa, aunque no fui consciente hasta entonces de la relevancia que tenían para mí. Al siguiente año, en el 2008, decidí apuntarme a clases de japonés, a leer multitud de blogs en internet relacionados con Japón, a ver películas de Kurosawa, Kitano, Mizoguchi, Ozu y a leer literatura japonesa (pero en español ehhh!). Además, mi pareja me introdujo en la cerámica artística y en las técnicas de cocción de origen japonés (el raku) y el ikebana. También me dediqué a escuchar música japonesa e incluso a tocar la batería en alguna ocasión junto con un grupo de japoneses. Desde entonces, el deseo de vivir en Japón una temporada ha sido uno de mis objetivos principales.

Los últimos tres años

Otros acontecimientos también destacables de los años 2007-2008 fueron mis experiencias con la red social de Couchsurfing.com. Una comunidad de viajeros a nivel mundial que ofrece su "couch" (sofá en inglés) para otros viajeros. En realidad el concepto es más complejo que eso. Me lancé de lleno one more time y en los primeros seis meses acabé alojando en mi casa a más de 50 personas (no todas a la vez). También fui alojado por otros couchsurfers en otros países como Alemania, Irlanda o Marruecos. Fueron unos meses muy divertidos y en los cuales hice grandes amigos como Zoohal, Holger (el cual comparte mi pasión por Japón) , Giedre y Marcelo. Con Zoohal me fui de viaje a Marruecos en plan mochilero durante dos semanas. Fue muy aventurero, conocimos a mucha gente generosa y aprendí muchas cosas sobre los marroquíes, los nómadas del desierto y de que, más allá de la religión, Marruecos es un destino genial para aquellos viajeros con curiosidad, poco dinero para gastar y muchas ganas de aprender cosas nuevas.

A finales del 2008, decidí viajar a París por dos meses para aprender algo de francés y tratar de buscar algún sitio para vivir. Fue muy divertido y excitante hacer un viaje en solitario, vivir en un mini piso de 15m en Montmartre y empaparme de todo tipo de cultura. Realmente París es la ciudad de los artistas y los intelectuales más enfermos! Aunque tengo sentimientos de amor y odio, ya que tratar de alquilar un piso allí es parecido a tener una pesadilla con Chucky, Freedy, Alien y el de la moto-sierra de Texas. Es una buena oportunidad para poner a prueba tu paciencia.

El año pasado, el 2009, es cuando todas las piezas empezaron a encajar. El proyecto de La Ruta del Samurai estaba cociéndose a fuego lento sin que ni si quiera yo fuera consciente de ello. A principios de verano, decido (junto con mi pareja) marcharme otra vez a París. Teníamos intención de maximizar nuestra estancia, pero al final, por problemas de trabajo, dificultades para encontrar un piso a un precio razonable y con la idea de ir a Japón en la cabeza, decidimos volver a Alicante después de dos meses. Es entonces cuando empiezo a pensar en la forma de organizar un viaje a Japón en moto. Era un plan terriblemente complicado: no tenía carné de moto A, no tenía una moto, no tenía ningún patrocinador y lo más importante, no tenía a ningún compañero de viaje. Pero al final, es el mismo cuento de siempre... lo podrás leer en multitud de libros de autoayuda, en meetings de emprendedores, en podcasts y videos tipo "El Secreto"... si mantienes una actitud positiva y la determinación por conseguir tus objetivos, al final lo consigues. Mi abuela lo resume en: "La fortuna acompaña a los audaces" y, aunque no siempre se cumpla, en un 95% de las veces es cierto. Como Coelho relataba en El Alquimista, "Si estás dispuesto a gastarte toda tu fortuna en seguir tu instinto y alcanzar tu sueño, el universo entero conspira para que lo consigas y al final tendrás mucho más de lo que tenias antes".

Sobre

Como muchas otras personas, yo también tengo contradicciones, aunque me esfuerzo por conseguir ser coherente conmigo mismo. El llegar a conocerse a uno mismo es una de las tareas más complejas que tenemos en la vida. Unos me dicen que la religión es el camino y que no podemos guiarnos por el instinto ni por el corazón. Que el ser humano se corrompe fácilmente... Otros son mucho más pragmáticos, deciden apagar para siempre esa parte del cerebro que les molesta con tanta metafísica, filosofía y rollos estresantes. A otros les da por las drogas y se montan unas películas de escándalo, eso los que aguantan el ritmo, claro... Y finalmente están los indecisos (en este grupo me quedo yo), que no se aclaran con tantas opciones, van picando de aquí y allí, se dedican a estudiar, observar y aprender de forma activa, tratando de empaparse de todo un poco pero sin creerse en posesión de la verdad absoluta.

La Ruta del Samurái es un viaje de exploración y de aprendizaje. Si nos quieres acompañar, yo trataré de contarte todo lo que vaya aprendiendo.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí! :-)


Fotos de Joan

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En Filipinas. De isla en isla en "bangka" (barca)
puigcampana
Senderismo y escalada en el Puigcampana, Alicante
cima
En la cima, cimísima!
sushi
Que bueno el sushi!
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Con mi pareja y amigos de Filipinas
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La auténtica "Patrañer". Yamaha TZR80RR
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La nueva "Patrañer II". Yamaha XT660Z Teneré
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Algunos amigos de Couchsurfing
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Con Zoohal
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Los amigos de siempre
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Con Vicente, ruteando por Teruel